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La Coctelera

¿Por la Razón o la Fuerza?

Una invitación a conocer el lema “Por la RAZÖN o la FUERZA”

29 Marzo 2008

Nuevo ritmo militar.

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28 Noviembre 2007

Treinta años después regresé al Alcázar de las 100 Águilas

24 de noviembre del 2007

Nuevamente me sentí cadete.

Si lo confieso, ¡volví a ser un niño!

Mi mente, en una impresionante metamorfosis, fue capaz y rauda me llevo a espacios y hechos pretéritos. Todo comenzó a ocurrir el sábado apartir del momento justo de la llegada a La Capilla de La Escuela Militar, frente a los ojos atónitos de mi hija quien amorosamente me acompañó a la ceremonia, ocurrió que mientras los brazos de Mis Compañeros de Curso me apretaban contra sus pechos y al sentir como se fundían nuestras frustraciones, éxitos y desvelos,ocurrió el milagro, volver vivir a los primeros días de la búsqueda de mi querida carrera.

Mientras nuestros mutuos cariños de hombres me llenaban el alma de un reluciente afecto, reviví la fuerza de aquel sentimiento casi místico y propio de los soldados que muy pocos comprenden en su total dimensión, pero que aquellos que lo hemos vivido lo valoramos en su profundidad, El Compañerismo. Mágicamente mi mente me transporto, no solo a ese 17 de diciembre del 1977 fecha que celebrábamos por ser el día de nuestra graduación como Oficial del Ejército de Chile, sino que a recorrer los 1500 días de alumno en El Plantel Castrense del Libertador General Bernardo O”higgins.

Hoy, la tarde del día siguiente a la celebración, me miré al espejo, y noté algo diferente en mi rostro, me detuve un rato para tratar de entender que era, y entonces vi que mis ojos tenían un brillo distinto, -lo conocía-, es el fulgor que me acompaño durante muchos años de juventud, años cuando esperanzado en un magnifico mañana miraba sin temor el futuro y luchaba sin desmayo por conquistarlo.

Es el centellear del espíritu que se fue apagando mientras mi caminar por el país, al que amo entrañablemente, me hizo ver como se despedazaba al ser amedrentado por odios absurdos nacidos de ansias desmedidas de poder. Odios a los cuales no fui, ni tampoco hoy soy inmune. Es el brillo de las ansias de ser feliz, luz que se fue muriendo poco a poco opacándome la mirada mientras moría mi esperanza.

El regreso del resplandor me dice que ha renacido en mí la esperanza y una vez más Mi Chile es más fuerte que el odio y rencor de unos pocos, que aquellos que no entienden lo que nos paso están definitivamente perdidos en el limbo del desconsuelo.

Me siento profundamente reconciliado conmigo mismo, solo espero poder contagiar de esté mismo espíritu a todos mis compatriotas, es muy hermoso entender que pese a todo el sufrimiento vivido y horrores vistos, podemos seguir siendo felices y aceptar que aquellos que no tuvieron nuestra suerte, pese a que ahora no están presentes, no perdieron en vano lo mejor de ellos, su vida, sino que se han transformado en los cimientos del renacer del alma nacional.

Aquí hay un Enlace a: Exonerado

Aquí hay un Enlace a: Historias de Frontera y continuación

Compañeros de Curso,

familiares y amigos,

gracias por compartir

un día muy especial.

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30 Septiembre 2006

EXONERADO

Pero:  Treinta años después regresé al Alcázar de las 100 Águilas

El hecho. Al presentar mi renuncia voluntaria, “POR MALAS CONDICIONES LABORALES” fui detenido por la Central Nacional de Informaciones CNI (por el Mayor Herrera hoy condenado a cadena perpetua por violación reiterada a los DD HH.) acusado de deserción y obligado a retirar mi renuncia al empleo o cambiarla por “PERDIDA DE VOCACION PROFESIONAL”. La opción que tome fue la de retirarla, yo no renunciar por perdida de vocación, jamás perdí mi vocación de servicio a la patria, solo renunciaba por no estar de acuerdo con los acontecimientos que rodeaban a las acciones del ejercito como parte del gobierno del General Pinochet, esto ocurrió en el Regimiento Maipo en Valparaíso.

Posteriormente y después de dos destinaciones en un mismo año, en el Regimiento Andalién de Cauquenes, bajo el mando del Teniente Coronel Raúl Pinto Pérez, mientras se me mantenían arrestado en mi domicilio particular, fui presionado con una supuesta “URGENCIA MEDICA” que afectaba a mi esposa y que significaba operarla de emergencia en Santiago, con el consiguiente abandono de mi hijo, pero se me ofreció como salida para esta situación la firma de mi renuncia al empleo por “PERDIDA DE VOCACION PROFESIONAL”. Nunca existió la supuesta enfermedad.

En aquellos tiempos yo estaba considerado como desafecto a la institución por manifestar mi desagrado por los abusos de poder con el personal y con los civiles. Por ser considerado como desleal al efectuar abiertas críticas a las formas de presión ejercida por la institución y el gobierno, fui catalogado como peligroso para el sistema y por lo tanto “DADO DE BAJA”, con el máximo de desprestigio y no conforme con ello, persiguiéndome posteriormente en cualquier actividad laboral que emprendí. No podía irle bien a un OFICIAL desafecto con la institución y su gobierno. Relato histórico. La escuela militar y mi primera unidad El año 1974, ingreso a La Escuela Militar como alumno de primer año, para graduarme como Oficial del Arma de Infantería 4 años mas tarde, en diciembre de 1977.- Mi decisión de ingresar a la escuela Militar significo un pequeño conflicto familiar por que mientras mi madre me apoyo, debí enfrentar la oposición de mi padre, que a la fecha del Golpe Militar (11 Sep. 1973) ocupaba el cargo de Consejero Provincial de La Democracias Cristina en Concepción. Pero todo se soluciono en torno al dialogo y al cumplimiento de los compromisos adquiridos por mi. Una vez tratado el tema conté con el apoyo necesario de toda la familia y ví cumplida mi meta de ingresar a La Escuela Militar y graduarme como Oficial de Ejército. Es decir, o lo que quiero señalar es, que pertenezco a una familia en que los problemas se solucionan respetando las opciones de cada uno de sus miembros, lo que me ha significado cargar en mi vida con la herencia compuesta de un fuerte código valorico. Mi primera unidad fue el Regimiento Chillan y también en ella donde vívo mi primera experiencia en torno a la temática de los derechos de las personas y uso desmedido de la fuerza, lo que por supuesto me impacto fuertemente, pero que lo asumí como un caso aislado y fruto de un hecho de responsabilidad de una persona en particular. Lo puntual es que mientras cumplía un servicio de guardia, en la madrugada como a las 4, capture a un individuo el que resulto ser un indigente quien fue inducido por terceros a ingresar al regimiento en busca de trago. Seguramente parte de una pésima broma o una forma de probar el sistema de seguridad del cuartel militar. Yo logre sorprender al sujeto sin provocarle daño alguno y dejarlo retenido en el calabozo, cuado informé de la novedad al Comandante del Regimiento, - aquí es donde se genera el conflicto- soy consultado, -por el lugar en que se encontraría el cadáver-. A lo que respondo que el sujeto fue aprendido vivo y se encuentra retenido en un calabozo. La reacción del Comandante del regimiento fue muy violenta, me reprendió duramente por no haber ejecutado al sujeto en el mismo lugar en que ingreso al regimiento. Debo insistir que esta experiencia me marco fuertemente, me provoco muchas dudas respecto de que situación se vivía al interior de las unidades militares, pero siempre asumí que debía tratarse de un hecho de responsabilidad personal de comandante del regimiento, apoyando mi tesis en que se trataba de un oficial de estado mayor y especialista en inteligencia, es mas años mas tarde fue Director de Inteligencia del Ejercito. Este mi primer encuentro cara a cara con la represión me marco fuertemente, pero no tenia la madures ni el valor para asumirlo y tomar una decisión más de fondo. Movilización al sur por conflicto limítrofe con Argentina. El 11 de septiembre de 1978, nos encontrábamos en el casino del regimiento Chillan celebrando un aniversario más del pronunciamiento militar del 73, cuando los oficiales fuimos reunidos y se nos informo que por conflictos inminente en la frontera con Argentina, seriamos movilizados ese mismo día a Coyhaique. Y así ocurrió a las 16:30 horas nos encontrábamos en los buses rumbo al aeropuerto Carrier Sur de Concepción y a media noche volando a Balmaceda.

Por muchos años permanecí en la zona austral del país, primero destinado en Coyhaique y posteriormente en Tierra del Fuego, las actividades profesionales diferían mucho de lo que ocurría en el resto Chile, vivíamos una lógica de guerra frente a la posibilidad de un conflicto bélico internacional.

Nuestra función diaria se refería a situaciones tácticas y estratégicas de seguridad nacional frente a un adversario externo. Las comunicaciones, noticias e informes, no tenían claridad, no se contaba con los medios comunicación que hoy existen, nuestra forma de vida era de total aislamiento, tanto en lo territorial como en lo social. Aun así, en conversaciones de casino solía aparecer el tema de los acontecimientos referidos a la situación interna del país, generalmente por boca de oficiales recién destinados desde la zona central quienes nos contaban sus experiencias. En una oportunidad durante una conversación en Manantiales, el Capitán Manuel Espinoza contó como fue la captura, en el sector de los bosques de Valdivia, del mítico Comandante Pepe. Él comandaba una compañía de comandos y nos señalo casi textualmente que le dio vergüenza la cantidad de medios empleados en la captura de un grupo de no más de 4 a 5 personas mal armadas y pésimamente equipadas, por lo que lejos de sentirlo como un logro en su carrera lo consideraba una mancha deshonrosa. A los pocos días Manuel Espinoza fallecía en un accidente de transito mientras se dirigía a Punta Arenas. De inmediato surgieron rumores de un atentado, pero no llegaron a ser más que eso, rumores. Este hecho provoco en mí una sensación muy extraña, hoy mas maduro y con más antecedentes puedo decir que fue mi verdadero despertar a la realidad que se vivía en torno a la represión ejercida contra quienes no apoyaban las políticas del gobierno y la institución con respecto a las doctrinas de seguridad y gobierno interior. Pero nuestra realidad era muy distinta y las funciones se limitaban a un posible conflicto internacional con un adversario real. Regimiento Maipo, Playa Ancha. Una vez destinado a la zona central del país, específicamente a Valparaíso, la realidad de la represión y violación a los derechos de las personas me abofeteo el rostro, y es en este escenario que presento, por primera, vez mi renuncia al empleo por MALAS CONDICIONES LABORALES. Yo no podía expresarlo de otra manera, tenía esposa y un hijo que proteger, además amaba mi carrera, pero tampoco podía ser parte de una pandilla de delincuentes. Entonces pensé que la única forma civilizada de hacer algo pasaba por renunciar a la institución y sus prácticas ilegales.

No solo me fue rechazada la solicitud, si no que además fui perseguido y apresado, acusado de deserción, se me obligo a cambiar la causal de la renuncia o seguir en la institución.

Durante mi arresto por parte de la CNI y posteriormente en el Casino de Oficiales del Regimiento Maipo, muchos amigos, en su mayor parte Reservistas del Ejercito, tomaron conocimiento de la situación, a causa de ello la noticia se difundió llegando a muchas esferas tanto de gobierno como institucionales, hoy estoy seguro que fue gracias a eso que no desaparecí o sufrí un accidente. Pero también fue lo que alerto a las unidades de inteligencia que mi persona significaba un peligro, por cuanto muchos miraban mi caso y se encontraban dispuestos a tomar acciones para mi defensa, pase a ser un peligro para el orden institucional.

Como el Cdte. del Regimiento Maipo, luego de escuchar mi verdad, no se presto para el juego en mí contra. Entonces, la institución, busco quien podía hacer las veces de verdugo y por ello me destino a Talca. Talca y Cauquenes, el principio del fin En el regimiento Talca solo serví unos par de meses. Un poco antes de ser re-destinado a Cauquenes, el 2° Comandante me confidencio lo que ocurriría y el por que de mi traslado, me contó que ellos tenían orden de darme de baja en la forma mas deshonrosa posible, pero que una vez que me fueron conociendo y valorándome como persona y oficial, no estaban dispuestos a hacerlo y que en esa tónica, seria transferidos a Cauquenes donde el comandante del Regimiento Andalién, Teniente Coronel Raúl Pinto Pérez, que se vanagloriaba de ser un hombre muy duro y comprometido con la represión y eliminación de los enemigos del régimen, si estaba dispuesto a cumplir la misión. Que me cuidara y también a y mi familia, por que el peligro existía y mis días estaban contados.

Así fue. Cauquenes se convirtió en un infierno, y con una argucia propia de los tiempos, lograron la firma en mi renuncia al empleo por “PERDIDA DE VOCACION PROFESIONAL”, y no solo eso, además se me robo los fondos correspondientes a mi desahucio, llamaron al padre de un oficial de mi compañía, que le había ofrecido trabajo en Brasil, para que no me contratara recordándole que el tenia un hijo en la institución y que yo soy una persona traidora a la patria y desafecto a la institución.

Ya de baja de la institución, al ir a recuperar los enceres de mi casa me entré que el alférez en cuestión, el hijo de quien me ofreció trabajo, se encontraba cautivo en la enfermería y sometido a un tratamiento que lo mantenía drogado las 24 horas del día, es decir ausente de la realidad. Procedí en consecuencia, me robe al alférez desde su pieza y lo mande a Santiago, a casa de su madre. Esa noche mientras trabajaba en el embalaje de mis enceres de casa se presentaron algunos Clases y Soldados de mi ex-Compañía, venían equipados con fusiles, me señalaron que ellos me acompañarían fuera de Cauquenes, por que Pinto Pérez me tenían preparada una trampa, donde Carabineros me sorprenderían para matarme. Con ellos acompañándome, logres salir de Cauquenes y regresar a Santiago.

Tiempo después fui citado a una unidad de Carabineros, acusado de Robo de Vehículos, apresado en el regimiento Maipo de Valparaíso. Fui juzgado y condenado. Mientras duró mi prisión solo cada 2 días a las 2 o 3 de la madrugada se me sacaba caminar al patio del regimiento por algunos minutos, fue el personal que había servido bajo mi mando el que escondido, a hurtadillas, me llevaba comida. También fueron ellos quienes me impidieron fugarme, cuando un oficial de me tendió una trampa. Me señaló que dejaría libre de guardias un sector para que me fugara y que lo hacia por lealtad a un compañero de curso. Afuera me separaba la CNI para aplicarme la ley de fuga.

Cuando comenzaba a recuperarme, mientras tenia un pequeño taller-fabrica de calzados, en lo que trabajaba para mantener a mi familia, fui llamado por el Agente del Banco del Estado sucursal Playa Ancha y me señalo que me cerraba la Cuenta Corriente por que ya no era militar y que me fuera a un Banco Comercial. Pocos días antes de esto me había encontrado con dos oficiales del Regimiento Maipo en la sucursal del banco y supieron que económicamente estaba bien.

Que soy Desafecto, desertor, traidor a la patria Con esos términos fui identificado durante muchos años y hoy, cuando Chile ha descubierto definitivamente el velo que mantenía oculta una terrible verdad, comienzo a aceptar que no me equivoqué, por que fueron fundamentos morales los que me llevaron a solicitar mi renuncia al empleo de Oficial del Ejército de Chile. En estos momentos en que no soy nada, ni víctima ni victimario, me encuentro en una nebulosa, solo sé que en un instante mi vida torció su rumbo, mi futuro se truncó. Soy autor de mi propia senda, para bien o para mal he tomado autónomamente la mayoría de mis decisiones, ellas, como fruto de un análisis, de poner en contraposición enseñanzas y experiencias. Pero hay circunstancias especiales que me marcaron, minaron mi conciencia, resintieron mis cimientos morales. Acontecimientos que se fueron dando en sintonía con las condiciones profesionales y laborales que existían mientras el Ejército de Chile fue parte del gobierno de su Comandante en Jefe el General Augusto Pinochet. A la luz de los nuevos hechos nacionales, reafirmo en mi conciencia que al seguir un camino distinto al de la gran mayoría de los miembros de la institución no obré mal, no me equivoqué, no fue un error, que los términos desafecto, desertor, traidor a la patria, no me son aplicables, hoy siento recuperada la fe en mis valores más íntimos. Cuando muchos simplemente actuaron de una u otra manera, en los deleznables hechos hoy por todos conocidos y ya aceptados como una verdad histórica, me vi lleno de sentimientos encontrados, entre el cariño por mi carrera y la dolorosa realidad de la que fui tomando conciencia a través de conversaciones de casino, relatos informales o simplemente por órdenes o instrucciones directas de algún mando. Me sentía parte de un proceso que no estaba dispuesto a avalar, pero amaba mi carrera y era todo lo que tenía, lleno de temores, más al futuro que a las represalias y con 11 años de servicio en unidades militares y reparticiones de gobierno, saturado de tener que vivir en un doble estándar, de sentirme cómplice o aval de estas situaciones de prepotencia y violación de los derechos de las personas, presenté mi renuncia al empleo de Oficial de Ejército, frente al 2º Comandante del Regimiento Maipo, "POR MALAS CONDICIONES LABORALES" y me fui a casa de unos amigos para asumir mi dolorosa y amarga decisión.

Me enteré que la renuncia me había sido rechazada, cuando fui detenido por organismos de inteligencia (CNI y Dpto. II) y llevado a la Fiscalía Militar y luego al regimiento Maipo. Se me ponía como condición para aceptar mi renuncia, el cambio de los términos o motivos, por que decir malas condiciones laborales se entendían como comunismo, y mi actitud se veía como la de un traidor a la patria. Incluso más, me amenazaron con juzgarme por deserción, acusación que no prosperó por que señalé que tenía, en una Notaría, la copia de mi renuncia al empleo.

A partir de este evento, mi vida en la institución cambió, pasé a ser un paria dentro de las unidades, luego, después de algún tiempo y dos destinaciones en el mismo año, tras ser sometido a mucha presión, el Comandante del Regimiento Andalién de Cauquenes, Teniente Coronel Raúl Pinto Pérez, logró por fin que firmara mi renuncia por lo que se dio en llamar como “PERDIDA DE VOCACIÓN PROFESIONAL” Hoy afirmo con tristeza que mi renuncia por pérdida de vocación, fue el fruto de una larga sucesión de presiones indebidas para lograrla, ejercidas en forma tanto directa como indirecta por parte del propio Comandante del Regimiento Andalién ya citado utilizando para ello organismos de inteligencia, todo después de haber sido acusado de ser comunista por manifestarme en contra de las condiciones laborales y morales del Ejército que por aquella época me obligaba a participar o ser cómplice por omisión, de los abusos de poder y violación de los DD HH. Este repudio que sentía en lo más profundo de mi ser, de la única forma valiente y civilizada que podía manifestarlo era renunciando a mi empleo, pero la verdad es que además renunciaba a mi vocación, a mi futuro y, en definitiva, a mi proyecto de vida, si no lo sabré yo. Posteriormente, durante mi desempeño como civil, continué siendo perseguido y acusado de varios delitos, con ello, poco a poco, mi alma se resintió al punto de hacerme cambiar como persona y convertirme en un ser temeroso de vivir.

Mi futuro se desarmó por efecto de los miedos que se apoderaron de mi ser, y se derrumbó mi escala de valores, pues veía que mis compañeros de curso tenían un buen pasar, torturaban o aceptaban que ello ocurriera, pero sus hijos se encontraban en buenos colegios, se alimentaban bien y vestían buena ropa, y todos protegidos con una salud de primera y la seguridad de una muy buena pensión para su vejez.

Yo, que pienso que he obrado bien, veo atónito cómo mi vida es un desastre, cómo no tengo ninguna opción de vejez digna, no he sido capaz de darle a mi mujer y mis hijos las más mínimas comodidades, han nacido y se han desarrollado en la pobreza. Ejemplo para mis hijos Hoy me pregunto que ejemplo soy para mis hijos, tomé el camino correcto y su precio ha significado privaciones económicas y frustración profesionales y de vida. En similares circunstancias que camino deben seguir ellos. Los oficiales que torturaron, mataron u obviaron viven bien.

Y su padre en realidad ¿¿¿¿que es????



Estimad@s Amigo@;

Gracias por sus comentarios y gran apoyo moral.

He recibido una carta del Gobierno de Chile, Ministerio del Interior, Subsecretaria del Interior, Programa de reconocimiento al Exonerado Político.

Firmada por: MARTA JOIGNANT MUÑOZ, Coordinadora Nacional

la cual trascribo al texto.

Señor (a)
MANUEL IGNACIO TORIBIO NUÑEZ
De mi consideración
Junto con saludarle, informo a usted que su postulación al Programa de reconocimiento al Exonerado Político he sido rechazada.

Hemos analizado sus antecedentes, sin embargo no ha sido posible responder satisfactoriamente a su petición para obtener la calidad de exonerado político y acceder a los beneficios previsionales que otorga la Ley N° 19.234 y sus modificatorias.
Lo anterior debido a que no cumple con todos los requisitos exigidos, para ser calificado de acuerdo a la normativa vigente.
Sin otro particular, se despide atentamente.

MARTA JOIGNANT MUÑOZ,
Coordinadora Nacional

TODO TRAMITE ES GRATUITO Y NO REQUIERE ASESORIA NI PATROCINIO ALGUNO.

Al principio sentí mucha rabia, luego frustración, más adelante pena y asco.
Como es posible que tengan antecedentes para determinar los derechos de una persona si jamás, "NUNCA", llamaron un testigo; jamás nunca pidieron algún documento, jamás nunca realizaron ningún tramite; "solo me negaron la oportunidad de defender mi posición y hacer valer una reparación".

Por esto y otras cosillas más: "Viva Chile"........... !! MIERDA ¡¡



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14 Mayo 2006

Hombres que lloran. Soldados!!!

Tema difícil de abordar, se supone que los hombres no lloran, y además como el enfoque de mis blogeos es con un fuerte componente castrense y todos pensamos que los soldados son hombres duros, la materia en ahora quiero entrar es difícil de abordar, por que la verdad es que los hombres si lloran y mucho. Y para más remate los soldados son de los más llorones que he conocido.
En esta oportunidad me es imprescindible que me ayuden con sus comentarios no quisiera que se malinterpreten mis palabras, por que hablo de llanto no de miedos o cobardía.
Me encontraba cursando el 2 año en la Escuela Militar, cuando me correspondió participar de una entretenida y provechosa tarde de cine, reunidos en un improvisado biógrafo en los espacios que correspondían al patio techado a la entrada de los comedores del Alcázar de las 100 Águilas, se proyectaba la vida del músico Johan Strauss (Hijo (1825 - 1899), muy importante para nosotros ya que nuestra Marcha de Parada era Radetzki. Claro que esa marcha no la compuso Johan Strauss Hijo sino que Johan Strauss Padre, lo aprendí de la misma película.
Es en el momento en que Strauss (Hijo), realiza su primer gran concierto público, cuando señala que en honor a su padre tocará la marcha Radetzki, -hay que saber que el compositor Johan padre no quería por ningún motivo que su hijo fuese músico y se encontraba de incógnito viendo a su hijo - y al romper los violines con la introducción de la Gran Marcha al Mariscal de Campo Jan Josef conde Radetzki de Rade (insigne jefe militar nació en 1766 en el seno de una familia de la vieja aristocracia checa, Radetzki es una figura militar legendaria: prestó servicio a cinco emperadores austriacos: José II, Leopoldo II, Francisco I, Fernando el Bueno y Francisco José I. Tomó parte en 17 campañas de gran envergadura y siete veces fue herido.) con gran sorpresa me pude percatar que los músicos de la Banda Instrumental de la Escuela Militar, en su gran mayoría, tenían los ojos llenos de lagrimas.
¿Qué esta pasando?, ¿viejos sub.-oficiales, hombres de tropa, con muchos años de servicio al cuerpo llorando como magdalenas? –fueron mis primeras preguntas frente a esta sorpresa, soldados llorando por una canción, luego se lo comenté a un compañero, conversamos un par de veces sobre el tema, la conclusión a mis 17 años fue que llevaban tanto tiempo, interpretando Radetzki, que el sentirla a orquesta completa y verla en la gran pantalla del cine les provoco una fuerte emoción.
Pero la clave de todo es que asumí que los soldados al emocionarse lloraron, esto me quedo dando vueltas en el subconsciente, es por ello lo recuerdo hoy, los soldados tiene sentimientos que parecen propios de los débiles y no solo se emocionan como todos los seres humanos, sino que lo expresan llenando de lagrimas sus ojos.
Siendo apenas un cadete de 2º año, tenía cosas más importantes en que pensar, la prueba de matemáticas, el test de couper y el carrete de fin de semana, la experiencia pasó y quedo almacenada para más adelante.
Pasaron algunos años y en una reunión de casino con oficiales de reserva viví otra experiencia relativa al llanto y los hombres de armas, esta vez tomé la cosa con mas madurez, el ver un hombre adulto emocionarse frente a un discurso, unos abrazo y un par de brindis, la vida me señalo, nuevamente que algo hay en los duros hombres de armas que los convierte en seres sensibles, capaces de expresar sus sentimientos mas profundos mostrándolos en un par de lagrimas. Mas adelante fue Jean Larteguy quien por intermedio de su trilogía Los Centuriones, Los Pretorianos y Los Mercenarios quien me introdujo de lleno en el tema de la psiquis del combatiente, como se construye y destruye la escala de valores de los hombres enfrentados a conflictos armados, las motivaciones ocultas y las formas visibles de la personalidad del combatiente, después de leer aquellos libros comencé a fijarme un poco mas en el ser humano que hay dentro de cada uniforma, hoy después de casi 20 años me encuentro leyendo nuevamente a mi amigo Larteguy, y nuevamente me impacta al punto de sentir la tremenda necesidad de conversar, por este blog el por que las lagrimas en los rostros pintados de los soldados.
Es que con el correr del tiempo, me ha ocurrido que frente a un grupo de muchachotes cantando el himno nacional he sentido como se me empaña la vista y sendas lágrimas tibias rodar por mis mejillas. No me siento menos hombre por ello, por que se que es mi lado humano mas intimo el que aflora en ese momento.
Mucho me gustaría recibir sus aportes al respecto, de repente me trato de imaginar a un Ignacio Carrera Pinto o un Luis Cruz Martínez llorando y no me resulta cómodo, pero tengo el profundo convencimiento que compartimos los mismos valores.
Ahora y entrando a un punto más difícil de tratar, aquellos que equivocaron su camino y torturaron y asesinaron, en la otra cara de la moneda, ¿también lloraran?
Bueno espero seguir mas adelante con el tema, pero no solo requiero de un dialogo, necesito sus opiniones.

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14 Diciembre 2005

Historias en la frontera, II

(algo del entorno http://es.youtube.com/watch?v=dfZGUVNWjd8)
Existe otra gran cantidad de encuentros entre soldados chilenos y argentinos durante la emergencia del año 1978, no todos pacíficos, algunos terminaron muy mal. En esta oportunidad quiero narrar uno de ellos, por supuesto se trata de uno en que participe.

A fines de noviembre o los primeros días de diciembre del 78, por fin comenzaron a llegarnos los refuerzos, en primer lugar algunas unidades de Carabineros, específicamente de La Guardia de Palacio (La Moneda) y del Ministerio de Defensa.

Como ellos venían muy bien equipados, sus fusiles eran automáticos, nosotros solo teníamos armamento de la 2° Guerra (fusiles máuser tiro a tiro), el mando tomando en consideración el nivel de entrenamiento en combate, decidió cambiar el armamento, los máuser a Carabineros y los SIG a las tropas de infantería.

A partir de ese momento sentimos que las fuerzas se equilibraban, ahora si nos estaríamos en condiciones de enfrentar y darles una paliza a los Cachacos.

También llegaron a reforzarnos en nuestras posiciones de primera línea, algunos mandos, todos provenientes de Las Escuelas (militar y de sub.-oficiales), en mi caso particular debí entregar el mando de La Compañía se Morteros del Batallón Chillan a un teniente antiguo que procedía del Alcázar de las 100 Águilas, LA Escuela Militar del Libertador General Bernardo O”higgins, donde él ejercía como instructor de los Cadetes.

En esta entrega, lo primero fue la ceremonia de entrega del mando de mi unidad, para ello se formo a toda la tropa y se comenzó a realiza el tramite protocolar.

Mis soldados eran todos antiguos con más de 2 años de servicio militar en el cuerpo, debieron haber sido licenciados en Octubre del 78, pero a causa de la movilización de las unidades a la patagónia, su baja del ejército se encontraba postergada indefinidamente. Ha decir verdad cumplían, pese a ser antiguos y a su particular situación, cumplían muy bien mis órdenes e instrucciones, llevábamos casi cuatro meses en la frontera, nos conocíamos, todo se llevaba con un ritmo muy distinto al de la vida en cuartel o en tiempos de paz.

En circunstancias como estas, se crean una suerte de sentimientos de cómplices entre quienes se sienten veteranos en un combate, pese a que la verdad es que a la fecha no habíamos tenido enfrentamientos con los argentinos.
Con la llegada de estos nuevos tipos, en nosotros afloro ese “veteranismo” llevábamos mas tiempo, nos conocíamos, o creíamos conocer, todas las papas, ya éramos veteranos de un conflicto que nunca comenzó.

Nuestros uniformes se encontraban ajados, sucios y ni hablar de los olores, el pelo muy largo, la barba crecida, esto, no por que sea una costumbre hacerlo en campaña, sino como una necesidad propia de nuestra misión, debíamos atraer fuerzas desde otros teatros de operaciones, bajarle la presión a las unidades del Teatro de Operaciones austral Conjunto en el sector de Punta Arenas y en lo posible conquistar terrenos de compensación para que al termino del conflicto Chile pudiera negociar, por vía diplomática, con alguna ventaja.

Para cumplir con estos objetivos la única formula que existe es el Ataque. Pero, ¿que pasaría después del primer impulso del ataque?, solo teníamos 114 tiros, si nos iba muy bien lograríamos avanzar unos pocos kilómetros en territorio Argentino ¿y después?, sin vehículos apropiados para cubrir las líneas de comunicación de la logística, sin munición, sin equipamiento, ¿que nos quedaba por hacer?
La respuesta, ¡convertirnos en guerrilla! y para ello el pelo largo y la mugre en el cuerpo y las uñas largas son el disfraz que conviene.

Nuestra situación era muy delicada, sabíamos que el ataque duraría solo un par de horas y después, a la guerrilla, -un poco ambiciosos nuestros planes- pero solo eso podíamos ofrecer a la patria, ir al sacrificio.

Siempre he creído que por esto, por vivir esta situación extrema, la relación entre quienes compartíamos el transe histórico se fue haciendo muy especial y atípica, compartimos tantos miedos y angustias, aceptamos de corazón nuestra misión y ofrecimos a la patria lo mejor que teníamos, nuestra vida. Por ello nos respetábamos.

Vuelvo a la historia central, pues mi buen Teniente Antiguo y ex instructor de La Escuela Militar, por ahora flamante nuevo Comandante de la Compañía de Morteros en Coyhaique Alto, La Frontera, llego a asumir su nuevo cargo muy bien vestido, con una impecable tenida verde oliva recién planchada, un kepis o gorro tipo francés, es decir con un molde de cartón en su interior, el pelo muy corto, recién afeitado y las botas relucientes, recién lustradas no con pasta de zapatos, creo que con espejos por que no podían ser mas brillantes.

Pero dejémoslos de cuentos al ser instructor en La Escuela Militar tenia que ser así, un par de años educando a los futuros oficiales y durante los últimos 4 meses solo escucho que había problemas en el sur, que posiblemente entraríamos en guerra, pero ni soñó como seria debió pensar que las películas antiguas reflejaban fielmente los acontecimientos.
¿Nosotros?, -nosotros no escuchamos nada- por el contrario el día 11 de septiembre de 1978 a las 12 del día y mientras, en el Casino de Sub. Oficiales del Regimiento Chillan, con un vino de honor, se celebraba el pronunciamiento militar del año 73, los oficiales fuimos citados urgente a una reunión con el comandante de la unidad, se nos informo la situación, se dictaron ordenes generales, y luego algunas medidas de control y coordinación, solo 4 horas mas tarde viajábamos rumbo al aeropuerto y luego antes de media noche desembarcábamos en La Patagónia, en el aeropuerto Balmaceda, al día siguiente, La frontera Estancia Los cóndores Coyhaique Alto.

Los soldados no recibieron bien al nuevo comandante de compañía, un murmullo sordo que fue subiendo de tono lo señalaba así, luego comenzaron a sentir algunas risotadas clandestinas, que hicieron muy incomodo el momento. Vinieron a intentar frenar los murmullos algunas palabras del nuevo comandante de la compañía, señalando las características de su mando y mi buen teniente se ofreció para recibir peticiones y reclamos. Una jauría se le fue encima, le pidieron de todo, se quejaron por todo, bueno le hicieron ver que no les agradaba.

Con la cancha medianamente rallada, nos pusimos de acuerdo para continuar con la entrega a la mañana siguiente, ahora seria visitando los puestos de observación adelantados para en terreno, entregar los planes tácticos y técnicos de los fuegos de morteros del batallón.

La noche no fue muy distinta a las demás, en un ambiente de camaradería, nos juntamos todos los oficiales en la casa patronal de La Estancia Los Cóndores que hacia las veces de casino de Oficiales y al calor de algunas copas se contaron anécdotas, chistes e historias, a estas horas por lo general se vivían momentos de relax de camaradería, como es típico en los casinos de oficiales. Por supuesto que los temas del día fueron los chascarros de los oficiales que recién se sumaban a nuestra unidad, no solo mi nuevo comandante de compañía, también nos llego en aquella fecha un contingente de 3 alférez, oficiales recién graduados un par de días antes, es decir por fin yo dejaba de ser la última antigüedad de los Oficiales del Regimiento Chillan.

Muy temprano la mañana siguiente, a eso de las 5 A M y tal como estaba programado nos juntamos, el nuevo comandante de la compañía y yo, un conductor y un soldado. Los 4 nos embarcamos rápidamente en una de las dos camionetas káiser del batallón y partimos con rumbo a la montura, que es un cerro con esa forma por donde justo en su cota pasa la alambrada que divide a Chile de Argentina, pero tiene otra particularidad, ser uno de los sectores más altos de la zona y como su cara occidental es un acantilado, para poder ver todos los terrenos ocupados por las posiciones defensivas de los Cachacos, nos era imprescindible cruzar el limite he internarnos algunos metros en territorio prohibido, solo así podía hacer la entrega con los objetivos a la vista y los detalles en los planes de fuego.

Así se hizo, dejamos la camioneta con el conductor a media falda en la colina, para que no fuera vista desde las posiciones avanzadas argentinas, los tres restantes, el soldado y los 2 oficiales, saltamos la alambrada, avanzamos unos 150 mts y rápidamente montamos el goniómetro, desplegamos la carta del terreno y comenzamos a reconocer los objetivos seleccionados, corregir o verificar los azimut, las distancias, etc.

Estábamos en eso cuando llaman por radio desde los puestos de observación propios, y me indican que, justo debajo de donde nos encontrábamos, en el pie del acantilado que teníamos en frente, había un pequeño campamento de no más de 5 carpas eran por supuesto argentinas. El problema, -se estaban levantando-

Lo mas probable es que escucharon nuestras voces, el vehiculo o simple coincidencia, pero la situación se ponía un poco complicada, estábamos de forma ilegal en territorio argentino y a las puertas de un conflicto internacional, por otra parte portábamos con nosotros la documentación con la planificación real de combate de la unidad, datos que en manos enemigas les permitirían darse cuenta que nuestras fuerzas eran muy débiles y la característica de nuestra misión, -ceñuelo para atraer fuerza- Todo el trabajo de mese y muchos soldados se podía venir al suelo por un pequeño detalle.

Mi buen Teniente y flamante nuevo comandante de compañía, en su segundo día de mando y recién llegado a la frontera, ya se encontraba metido en un tremendo lió, y se le noto. Por el contrario por mi parte, al llevar mas tiempo, haber vivido un par de experiencias parecidas, mas las de otros, compartidas por medio de los relatos en las noches de casino, me permitía tener la sangre fría y la mente clara, me vi forzado a retomar mi liderazgo y ser yo quien dispusiera como salir de la situación. Mentalmente revise el armamento, sumábamos 2 revólveres y un fusil, ¿munición? -una carga cada uno-.

Ni lo pensé, le entregue el cartapaso con los planes técnicos y táctico al soldado ordenándole que volara a la camioneta y que se fueran inmediatamente al cuartel general a entregar la documentación al comandante del batallón, a así fue, el pelao se puso alas en las patas y desapareció cerro abajo.

Mientras tanto pesque mi buen teniente por u brazo y le dije que me siguiera, así nos pusimos a caminar en diagonal, por un lado alejándonos de la ruta tomada por el soldado y acercándonos a la alambrada, ella significaba el regreso a la seguridad del territorio chileno. No se cuanto tiempo paso.

Sentimos el motor de la camioneta, -los planos estaban a salvo- ahora a proteger nuestras propias vidas o la vergüenza de ser detenidos en Argentina y en semejantes circunstancias.

Por su parte los Cachacos ya se habían percatado de nuestra presencia, no cabía duda, y divididos en dos patrullas de unos 7 hombres cada una, corrían bordeando el acantilado unos al sur y otros al norte a fin de subir a la meseta y enfrentarnos o detenernos.
Nosotros traspasamos al lado chileno logramos ponernos a salvo, la siguiente decisión fue seguir caminando junto a la alambrada, si nos dirigíamos a donde estuvo o podía estar aun la camioneta poníamos en peligro la documentación, seguimos a paso tranquilo caminando rumbo al norte.

No se por que tome esa dirección, también se que en el apuro no me comunique ninguna ves mas por radio, sabia lo que tenia que hacer, sentía mucho temor, pero no podía dejarme atrapar. Con un par de revólveres y un compañero que no atinaba a nada, estaba muerto de miedo, veía frente a mis ojos un futuro muy negro.

Avanzados unos pocos pasos y vi frente a mí, a no más de 100 mts que por el otro lado de la alambrada, el lado Argentino, pero siempre pegado a ella, se nos acercaba la patrulla enemiga -el corazón me latía muy fuerte como queriendo arrancar de mi cuerpo- por un momento me olvide de mi compañero, me sentía muy solo frente a un futuro incierto. Para variar, -en que lió me había metido-

En un momento me percato que uno de los integrantes de la patrulla argentina que nos venia a enfrentar, hace un movimiento diferente al de marchas o trotar y le pone el cargador en su fusil, -no se si paso o no bala, el solo verlo poner el cargado me ratifico que la cosa venia muy fea-.

No puedo contar lo que sentí, no tengo palabras para describir que se siente en ese minuto se hiela la sangre, solo se que tome una decisión, no permitiría que me tomaran detenido, cuando ya llevaba mi mano en busca del revolver, me di cuenta que gracias a Dios, no estábamos solos, pertenecía a un gran equipo, sentí como la fuerza de las tradiciones mas nobles de los hombres de arma se hacían parte de la solución a mi problema, en mi natural nerviosismo se me olvido o no se me ocurrió pedir reesfuerzos, pero tampoco fue necesario, por que por territorio Chileno y corriendo de norte a sur, junto a la alambrada a unos 200 mts detrás de los cachacos, apareció una patrulla de mi compañía, eran los mismos que me avisaron por radio de la presencia de los cachacos, que al percatarse de los movimientos de esto en nuestra contra y percibir el peligro de tan desigual enfrentamiento, se descolgaron del cerro donde tenían su puesto de vigilancia y corrían en pos de ayudar a su camarada de armas en apuro.

De esta forma las fuerzas se equilibraban, me volvió el alma al cuerpo y cuando uno de los cachacos, a tan solo unos pasos de distancia, me conmino a detenerme, pude responder –no hables conmigo- y señalando con mi mano hacia sus espaldas agregué – conversa con ellos-.

Por efecto de esta maniobra la cosa se tranquilizo y no paso a mayores, fue la iniciativa, lealtad y compañerismo de un Cabo 2° y sus 3 soldados componentes de una patrulla de un puesto de observación, que corriendo cerro abajo en pos de ayudar a sus compañeros que se veían sometidos a tan desigual enfrentamiento, que no solo salvaron mi vida y la de mi acompañante, si no que quizás también impidieron que se encendiera la mecha para detonar un conflicto mayor. La lealtad de sus hombres y la fuerza de sus convicciones son el arma más importante de nuestro ejército.

Mi buen y recién llegado teniente no pudo tener una mejor recepción, al 2° día en Coyhaique Alto ya tenia un par de experiencias fuertes en el cuerpo.
Por mi parte, la enseñanza que esta situación me dejo, es que nunca estuve solo, me sentí solo si, pero en todo momento habían compañeros de arma preocupados por nuestra situación y dispuesto a cualquier sacrificio -como es tradicional en los verdaderos hombres de armas-

Son estos gestos, experiencias de este tipo, las que me marcaron de por vida. Por suerte o desgracia conocí La ¡LEALTAD!, y la lealtad solo se paga con lealtad, es de aquí donde nace toda mi posterior rebeldía contra el abuso de poder de unos pocos y la consecuente perdida de los valores en el ejército, es de desde este prisma que juzgo y me duele cuando escucho que por culpa de la mala conducta de unos pocos, aquellos que jamás dieron o recibieron lealtad, sino que por el contrario abusaron de los valores éticos de los soldados, basurearon toda la gloria de una institución llena de patriotismo, donde la mayoría de los hombres se tratan con respeto y lealtad.
Hoy son mal tratados cientos o miles de soldados chilenos que desde lo mas profundo de su ser siempre han estado y están dispuesto a ofrendarse al servicio de mi país. Sin ver mas allá que la punta sus narices meten a todos en el mismo saco y por desgracia no todos los chilenos entienden lo que son estos profundos valores de los hombres de armas, los acontecimientos de la historia reciente los mantiene ciego aun frente a sus ojos hay 450 años de tradición intachable de un ejercito vencedor jamás vencido.

Me quedan mas cosas por contar por lo que continua…….

Para leer otras Anecdotas
Por chile, todo por chile
Mi capitan yo yo yo
Yo en los zapatos del Presidente Pinochet
Un dialogo en la fontera Chileno-Argentina en 1978

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14 Noviembre 2005

Por Chile, todo Por Chile

Cuando ingresé a la Escuela Militar, tenia apenas 15 años, y me enfrentaba a un gran reto, el cambiar mi vida, de la tipica en casa de los padres, por un sistema disciplinado y jerarquizado.-estaba nervioso y asustado-
Mi primer encontrón con la realidad fue tanto para mi, como para todos, la ceremonia de despedida a los padres, -la verdad que es muy fuerte-. Es en ese momento cuando uno recién se enfrenta a su futuro y lo que será el riguroso encierro de los primeros meses en la Escuela Militar, claustro que durara un par de meses, hasta la entrega de espadines (de febrero a fines de marzo).-a todos se nos apretó el estomago, luego nos rodaron algunas lagrimas por las mejillas-, ese día comenzábamos el camino para convertirnos en soldados.
Primero fuimos organizados en dos compañías de cadetes, nos formaron en el patio Alpatacal, (tiene ese nombre en honor al os mártires del accidente de la escuela en Argentina (Mas Informacion) y luego del discurso de bienvenida por parte del director de la escuela, totalmente cargado de emotividad y señales de lo que nos depara lanueva vida en la escuela, nos dieron algunos minutos para despedirnos definitivamente de nuestras familias, la próxima vez que los viéramos seriamos otros –de hecho puedo recordar que para mi primera salida franco, cuando fui a vestirme con mi ropa de civil, esta ya no me quedaba tenia un par de tallas mas, me había crecido la espalda y los muslos, y mentalmente me conducía con un concepto nuevo, la disciplina-.
Esos minutos, de abrazos y besos de despedida, son muy cortos o se sienten así, sin darse uno cuenta nuevamente suena la trompeta y hay que regresar a formar, ahora junto a quienes a partir de ese momento y para toda la vida serán tus Compañeros de Curso.
Con la cara aun llena por la humedad provocada por las lágrimas del adiós a la familia, y muy asustados, sétimos la voz de un oficial que decía, ¡POR CHILE!, lleve la compañía al Patio de la Orden (recinto interior en que diariamente se leen las órdenes para la compañía).
En ese minuto pensé, que debía ser muy importante este momento, ya que su simbolismo se reflejaba en que ¡POR CHILE! se nos acaraban nuestra vida de civil y comenzábamos el camino del servicio a la patria.
Acto seguido nos repartieron el uniforme de la patria, -por aquel entonces el Ejército de Chile era muy pobre, por lo que nos entregaron unas tenidas verde olivas (de combate) usadas-. Sentí un poco de frustración, pero la realidad es que no había uniformes nuevos, triste realidad que espero no se repita jamás.
Luego, nuevamente escuche la voz firme y de un Oficial decir ¡POR CHILE! , lleve la compañía a los comedores. –de inmediato pensé, que extraño, ir a los comedores ¡POR CHILE!.
Estas ordenes continuaron durante todo el primer día y el siguiente, comencé a sentirme un poco incomodo, todo se hacia POR CHILE, ya me sonaba a fanatismo.
En el segundo y tercer día ya me cuestionaba, -¿Dónde me vine a meter? -Estos huevotes están rallados con el patriotismo y no creo que deba ser para tanto- de verdad comencé a preocuparme y lo que es mas grave a cuestionarme, ¿donde me vine a meter?.
Todo se aclaro al final del tercer día en la Escuela Militar, era una confusión y se debía a un problema fonético.
El brigadier Mayor, (Alumno antiguo que por su buen promedio de notas tiene mando sobre los reclutas) tenia por apellido PORCCILE, y como en italiano la CC se lee CH, cuando le ordenaban hacer esta u otra actividad, no se trataba de amor exagerado o fanático a la patria, si no que solo se debía a que nombraban Brigadier Mayor de la Compañía, por su apellido.

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12 Noviembre 2005

Alpatacal, 120 Cadetes chilenos conquistan Buenos Aires

Transcripción de parte de un comentario de un lector:

"Leer con calma tu posteo me permitió conocer la Historia de 120 Cadetes de la Escuela Militar Chilena que en el año 1927 conquistaron Buenos Aires y también Mendoza".

La tragedia de Alpatacal. Mártires del deber y del honor patrio, en tiempos de paz.

Quiero rendir un patriótico homenaje a los 12 chilenos que allí perecieron.
Ellos son:
El Brigadier: -Osvaldo Medina Moena;

Los Cadetes:
-Guillermo Perry Fonseca; -Oscar Martini Pérez

Los Sargentos Primero:
-Eudoro Garín Pino; -Luis Navarrete Larenas; -Cipriano Collao Collao

El Sargento Segundo:
-Nicolás Montes Collao

El Cabo Primero:
-Manuel Zamora Riveros

El Dragoneante:
-José Quintana Novoa

Los Soldados:
-Juan González González; -Juan Pérez Seguel; -Luis Gajardo Rosas.

y un año despues víctima de ernfermedades respiratorias contraidas en el accidente,muere olvidado por la historia: El Cadete: Luis Fighen (numero 13)



El Capitán del Ejército Argentino Roque Lanusen Mendoza, despidio a los caidos diciendo:
"Prometamos, como el mejor homenaje a la memoria de los caídos, que por ser chilenos y ser soldados eran nuestros hermanos, mantener siempre vivo el recuerdo del heroísmo con que supieron afrontar la muerte, heroísmo nada raro en ellos, precisamente por que eran soldados y eran chilenos"
Mientras la prensa de Bs. As.decia:
"llevad a vuestras mades las lágrimas de las nuetras, que sintieron en sus entrañas el dolor de la catástrofe por que los muertos son tambien hijos de América, sangre y nervios de una misma raza, palpitaciones del gran corazón americano".


El homenaje lo haré en la persona del último sobreviviente de la tragedia, don Renato Montalba Vega, de 95 años de edad, distinguido vecino de la ciudad de Concepción. En 1927, cursando el último año de la Escuela Militar, formó parte de la delegación que viajó a Buenos Aires en el marco de las celebraciones del centenario de Bartolomé Mitre.
El gobierno chileno había recibido la invitación de su par argentino para que el instituto formador de la oficialidad de nuestro Ejército concurriera al vecino país y desfilara junto a sus correspondientes de Uruguay, Paraguay, Boliviay Brasil, que también habían sido invitadas, con ocasión de las solemnes fiestas organizadas para dicha celebración.
Cuando el Presidente de la República, don Emiliano Figueroa Larraín, le manifestó al ministro del Interior, coronel Carlos Ibáñez del Campo, sus aprensiones para aceptar la invitación, porque las grandes nevadas de la cordillera podrían entorpecer el viaje de los muchachos, éste le contestó: "Si fuera necesario, que atraviesen la cordillera a pie; para eso son soldados".
Pero los viajeros no tuvieron ningún problema en la travesía a bordo del Ferrocarril Trasandino. Viajaban dos compañías comandadas por El Director de la Escuela Militar, Coronel José María Barceló Lira. La primera de ellas a cargo del Capitán Guillermo Aldana y los Tenientes Stringe, Garrido y Sagüés. La segunda iba al mando del Capitán Guillermo Rosa y los Tenientes Andrade, Miranda y Gundelach.
Después de un cálido recibimiento en Mendoza, en el Regimiento de Infantería N° 16, la delegación chilena prosiguió su viaje a Buenos Aires. Pero, en la pequeña Estación Alpatacal, por la que pasaba a gran velocidad arrastrado por dos locomotoras, en la noche del 7 de julio, el convoy que transportaba a los cadetes chocó de frente con otro que esperaba para partir, descarrilando ambos. Los carros se tumbaron y aplastaron, y dentro de ellos los pasajeros. Luego, se desató un incendio. No es el propósito de estas breves líneas relatar los horrores allí vividos por los militares chilenos, que en ese momento ya dormían plácidamente en los coches dormitorios, por lo que sólo mencionaré que fallecieron 12 y
quedaron heridos 31, de los cuales 10 eran graves y 21 leves. Cuando fueron a extraer de los fierros retorcidos y maderas astilladas al Coronel Barceló, éste dijo: "Salven primero a mis cadetes".
Respecto de los que resultaron sanos y salvos, honroso resulta recordar que el ministro de Guerra, General Bartolomé Blanche, el mismo día 8 aclaró que por decisión del General Ibáñez -quien entretanto había resultado elegido para la primera magistratura en la elección presidencial del 22 de mayo- el viaje proseguiría, porque "la continuación del viaje de una compañía a Buenos Aires obedece al cumplimiento del deber que la Escuela Militar contrajo al aceptar el gobierno la invitación del gobierno de Argentina; y este deber, grato en toda circunstancia, no puede dejar de cumplirse, cualesquiera que sean los obstáculos que la delegación encuentre, por obra de la dolorosa casualidad", es así que el Coronel Novoa, Subsecretario de Guerra en representación del General Blanche ordena:
"¡Mayor Garcia! debe seguir Ud. a Buenos Aires con cinco oficiales y una compañia en traje de servicio. En lo posible llevará el estandarte con banda de pitos y tambores. Permanecera en Buenos Aires el tiempo indispoensable para cumplir la misiónde tomar parte en las fiestas del monumento a Mitre. Procure llevar la placa y obsequios, se se han librado.
-A su orden mi coronel-
fue la respuesta de Garcia".

Y así fue como siguieron rumbo a Buenos Aires 120 Cadetes, y 5 Oficiales, al mando del Sub-Director de la Escuela Militar Mayor Néctor Garcia.Sus uniformes manchados con la sangre de sus heridas y las de sus compañeros, llevando consigo estandarte y banda de pitos y tambores.
El diario "Crítica" de la capital trasandina informó como sigue:
"Bajo una lluvia de flores, el heroico resto de la brillante falange de soldados enviada por Chile, desfiló esta tarde por nuestras calles. El pueblo los hizo objeto de una manifestación jamás vista en Buenos Aires. Se les aplaudía y vitoreaba sin cesar".
"Al romper la marcha los cadetes chilenos, encabezando la magnífica columna de tropas, estalla un nutrido repique de aplausos en la Plaza de Mayo, en las aceras de la avenida y los balcones de la Intendencia".
Por su parte, el diario "Los Andes", de Mendoza, refiriéndose a la llegada de nuestra Escuela a Buenos Aires, comentaba:
"Era tal la aglomeración de gente en la estación de Retiro y sus inmediaciones en el instante de llegar el tren a ésa, que se hacía imposible dar un paso y fue necesario prohibir el tráfico de vehículos. La multitud, apiñada, esperaba impaciente el arribo del convoy.
Múltiples damas aguardaban con hermosos ramos de flores sujetos por cintas de los colores argentinos y chilenos".
"Cuando se anunció la proximidad del tren, el público prorrumpió en vítores y aplausos con un entusiasmo indescriptible. Pero cuando el tren se detuvo en el andén, la escena fue inenarrable".
"Gran parte del público, ávido de ver y exteriorizar su simpatía cariñosa a los cadetes, llegaron al extremo de treparse a los coches de este convoy colocado en la vía contigua, donde estaba el tren especial".
"Fue un instante inconfundible, cuando los cadetes eran abrazados por las multitudes, que hacían grandes esfuerzos por llevarlos en andas, mientras los cadetes -visiblemente emocionados- agradecían las demostraciones populares".
"El doctor Alvear (Presidente de la República Argentina) estrechó la mano de cuantos militares y cadetes chilenos le fue dado, denotándose en él una gran emoción en ese momento, a la que todo el pueblo de Buenos Aires se
adhería en forma espontánea y sin convocatoria previa alguna, llevado por la congoja que le ha producido la catástrofe de ayer, al recibir como hermanos a los cadetes que ha enviado Chile".
"Puede decirse que nunca Buenos Aires ha tributado tan espontánea como extraordinaria manifestación".
"Con grandes esfuerzos y siendo preciso abrir camino entre la multitud, los cadetes chilenos pudieron llegar al cuartel de "Granaderos a Caballo", donde se alojan y hasta donde los acompañó incesantemente las demostraciones del cariño popular".
Entretanto, el director de la Escuela, Coronel Barceló, con otros Oficiales, Brigadieres, Suboficiales, Cadetes y Soldados, se recuperaba en el Hospital San Antonio.


Don Renato Montalba Vega nació en Concepción el 15 de mayo de 1909, hijo de don Manuel Montalba Hodges y doña Laura Vega Baeza. La familia Montalba fue fundada en la Concepción
de Penco en 1750, por don Domingo Montalba y doña Josefina Saavedra, y se encuentra emparentada con doña Paula Jaraquemada y con el coronel Santiago Bueras.
El joven Renato hizo sus estudios en el colegio de los Padres Franceses en Concepción, ingresando a la Escuela Militar en
1924, a los 15 años. Egresó con distinción. No obstante, razones de salud le impidieron proseguir la carrera de las armas, por lo que se dedicó a la agricultura en Arauco, siguiendo los pasos de su
progenitor. Casó a la edad de 30 años con doña Carmen Rencoret Gómez, fallecida en 1991. Su suegro, don Ernesto Rencoret Bravo, oficial de Ejército, fue uno de los fundadores del Regimiento de Caballería N° 7 Guías de Concepción, cuyo padre también fue oficial de Ejército, al igual que su suegro, quien combatió en la Guerra del Pacífico.


En el último sobreviviente de Alpatacal, como lo señalé al
comienzo, quiero rendir mi homenaje a estos mártires del deber y del
honor patrio en tiempos de paz, ejemplo de entereza y gallardía para
las nuevas generaciones.
LA GUERRA TIENE SUS HÉROES, PERO LA PAZ TAMBIÉN LOS TIENE.

ALPATACAL,
FUE TANTO EL IMPACTO QUE CAUSO EN ARGENTINA, VER DESFILAR A LOS NIÑOS VENCEDORES DEL DESTINO QUE SE DIJO DE ELLOS:
"LOS CADETES CHILENOS, CÓMO SE HAN ADUEÑADO DEL ALMA DE BUENOS AIRES".
Nota:
-Todos los cadetes tenian entre 15 y 17 años.

-La estación de Alpatacal hoy tiene por nombre "Cadetes Chilenos"
-El Teniente Gundelach confidenció que de regreso a Mendoza el tren se detuvo en sitio del accidente en Alpatacal y esta vez todos habían llorado, contrariamente a lo ocurridó la noche del choque en que nadie derramó una lágrima.

¡Y me preguntas por que me siento orgulloso de ser chileno!


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5 Noviembre 2005

Guerra Chile-Perú Quien Gana?

Lamentablemente algunos posteos de mi blog han generado cometários Irracionales y Cobardes.

Cobardes: por que lo hacen escondido detrás de un Nick e incluso usando mi nombre.

Irracionales: por su carga de Xenofobia y Racismo que no comprendo y meno comparto.

En lo personal mis opiniones las emito a cara descubierta y para confirmar su autenticidad con el Logo de Razón Fuerza. Cualquier comentario que no contenga ese avatar es simplemente

"SUPLANTACIÓN DE IDENTIDAD”

por parte de un o una cobarde.-

Tengo una descabellada teoría, pero por ser tan descabellada puede que sea verdad.

Sin ser un historiador profesional, ni cientísta político y menos estratega militar, me gusta la historia, siempre la escarbo más allá para no quedarme con la opinión de los escritores clásicos o textos escolares. Ello me ha llevado a ver algunos signos escondidos que existen en los conflictos de Chile con sus vecinos. Himnos Inmortales

Reconozco que somos una nación forjada por las conquistas de sus soldados (La Guerra de Arauco, la Guerra del Pacifico y otras cosillas como la conquista) y todos sus terrenos y riquezas anexadas como fruto de la victoria bélica.

En esta oportunidad y por ser el tema del momento, quiero plantear algunos argumentos sobre el por que de la actitud de los peruanos de fijar nuevos limites marítimos en aguas territoriales chilenas. Esto es una argucia para entrar en un conflicto armado que lleve a una ocupación por parte de Chile al Perú, y lo asevero por que frente a un mundo globalizado, en Sur-América solo Chile esta en buen pie para enfrentarlo, los capitales invertidos en los países vecinos ven atónitos como sus inversiones son afectadas por efecto de los modelos económicos y mal manejo político administrativo del país en que invirtieron sus dineros, mientras que Chile muestra estabilidad, seriedad, capacidad negociadora, buenos tratados de libre comercio y crecimiento económico sostenido en beneficio directo de los capitalistas e inversionistas.

En la historia con Perú hay por lo menos otros dos antecedentes que se pueden tomar en cuenta, cuando nuestro Padre de la Patria y Organizador de la expedición Libertadora del Perú abdica a su puesto de Director Supremo en Chile, y se auto desterró al Perú, el gobierno limeño le regála la hacienda Montalbán, la cual se encontraba en precarias condiciones, pues al cabo de un par de años de ser administrada por O.higgins, sus resultados económicos fueron espectaculares que Montalbán pasó a ser una de las haciendas mas florecientes de todo Perú. Durante la Guerra del Pacifico cuando las tropas chilenas de ocupación administraron Lima, las reformas y procedimientos aplicados significaron que después de retirar Chile sus tropas el vuelito de la buena administración y progreso les durara por mucho tiempo.

No deja de ser un argumento digno de considerar, que entre seguir optando por Alan García o Fujimori, los dos sacados de sus puestos por problemitas con platas públicas y DD HH, o ver la posibilidad de que Chile les echen una manito para imponer un modelos exitoso. ¿Cual creen que será la respuesta de los capitales? Por otra parte ese triangulito de mar, que ahora los peruanos dicen, y legalizan sus dichos, es mar territorial del Rimac, es uno de los sectores pesqueros más ricos del mundo de hecho casi el 40% de la pesca chilena sales de esas aguas. Y los capitales pesqueros (de cualquier nacionalidad), ¿preferirán a Chile estable y progresista y muy amigo de cuidar el capital o a Perú tal como lo ven, como país donde mantener sus inversiones?

Por lo tanto, los Inversionistas piensan que, seria muy bueno para Perú, que Chile le aplique un correctivo y le enderece en su administración, así como lo hace un padre o un abuelo con su hijo o nieto? Y de esa forma proteger sus $$$. Por otra parte en Chile existen del orden de 80.0000 peruanos residentes legal o ilegalmente y aportan con sus moneditas a mantener a sus familias en Perú, por lo que ya tienen un pasito adelantado en términos de integración. Una ocupación no seria tan traumática. La guerra entre Chile y Perú, que es un buen negocio para algunos, para nosotros significa un desastre, por que justo cuando viene un tiempo de vacas gordas, tendremos que invertir en armamento y municiones para asegurar los $$$$ de otros. Sin considerar el costo en vidas humanas que tienen estas movidas de los poderosos. Espero sus comentarios.

Algunos datos interesantes: http://www.lun.com/ediciones_anteriores/detalle/noticia.asp?idnoticia=C386588952898843&dia=3&mes=11&anno=2005

http://diario.elmercurio.com/2005/11/05/_portada/_portada/noticias/6B58E54B-3051-4523-9FAE-EA6580832B4B.htm?id={6B58E54B-3051-4523-9FAE-EA6580832B4B}

http://www.lasegunda.com/ediciononline/detalleimp/index.asp?idnoticia=0204112005301S0080069

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